Javier Reverte: 'Fui un privilegiado del periodismo, hacíamos calle y no se escatimaba dinero en el encargo de reportajes'

El periodista y escritor Javier Reverte fue el encargado de inaugurar la primera de las conferencias del ciclo “Periodistas y el Mediterráneo” que Casa Mediterráneo organiza en colaboración con la Asociación de la Prensa de Alicante. Una vez al mes, un periodista corresponsal español visitará la sede institucional con el fin de acercar sus vivencias y experiencias sobre su trabajo a la sociedad alicantina.

reverte publicoCurioso, inquieto y con un sentido del humor único, Javier Reverte expuso su experiencia de más de 30 años como periodista y dio su opinión de cómo ha evolucionado el periodismo hasta la actualidad. La irrupción de Internet, las nuevas formas de acceder a la información y la interacción con el lector fueron asuntos que se trataron en la charla, donde Reverte expuso su visión y aportó anécdotas de cómo se ejercía la profesión cuando él comenzó en los años 60 y trabajó de corresponsal en los 70, 80 y 90, donde fue corresponsal en la guerra de los Balcanes.

“Soy consciente de que he sido un privilegiado del periodismo. Comencé en los 60 y entonces a los más jóvenes nos mandaban a hacer la calle en búsqueda de la noticia, donde había que ser un poco caradura. Entonces el periodismo transcurría entre lo pícaro y la dictadura”, rememoró Reverte.

Los primeros 70 y el cambio de sociedad que se respiraba se traducía en las redacciones en un ansia de viajar y conocer qué pasaba fuera de nuestras fronteras del que Reverte dio cuenta: “Moría una dictadura y nacía una democracia. Los primeros políticos eran gente sencilla que venían de la sociedad con ganas de cambiar las cosas. Los periodistas queríamos irnos fuera, escapar de la penuria intelectual que se respiraba en España, un país de mayores enfadados”,

De este modo, Reverte trabajó de corresponsal en París, Londres y Lisboa en un tiempo en el que la figura del corresponsal era bien valorada y se facilitaban los medios para ejercerla: “Los medios entonces no ahorraban en dinero para realizar reportajes. Nuestra mayor preocupación era cómo enviar la crónica”.

Una época donde no existía fax y el teléfono era el cordón umbilical entre la redacción en España y el periodista destinado a miles de kilómetros. Y cuando no funcionaba, incluso se recurría a otro métodos más arcaicos, como el teletipo ciego: “Una vez estábamos con los Reyes en un viaje oficial en un país africano donde fallaron las telecomunicaciones. Tuvimos que enviar las crónicas a través del teletipo ciego y yo era el único que sabía cómo hacerlo de mis tiempos en EFE. Ayudé a mis compañeros a hacerlo, pero mi crónica fue la primera, por si acaso…”, bromeó Reverte.

Una formas muy distintas a las actuales, donde las nuevas tecnologías han facilitado la transmisión de información y ha proliferado la diversificación de las fuentes informativas, con el fenómeno de la posverdad como principal

consecuencia. Javier Reverte señaló que “la posverdad es un elemento muy peligroso donde se puede manipular la realidad como arma política. Ello se agrava el desprecio al buen hacer del periodismo que supone, donde se cree que cualquiera puede ejercerlo”.

En cuanto a la situación laboral actual de los periodistas, con un 57% más de paro desde que comenzara la crisis –según el Informe de la Profesión Periodística 2017 de la Asociación de la Prensa de Madrid-, Reverte señaló que “en los ERES de los medios informativos se da un curioso fenómeno: los gerentes echan a los periodistas, pero no a los gerentes. No sé quien se supone que va a escribir la información” apostilló.

Respecto al día a día de la profesión, Reverte se lamentó de la pérdida del contacto con la fuente informativa: “Ahora el periodista espera la noticia o envía cuestionarios. Se ha perdido la figura del gran entrevistador, la prensa actual está llena de opiniones y columnistas”.

Reverte cerró su intervención hablando de su experiencia como escritor de libros de viajes, que empezó fruto de su experiencia como corresponsal: “La profesión me permitió asomarme a muchos mundos a pesar de lo fatigosa que es la búsqueda permanente de la información. Hacer reportajes fue lo que más satisfizo en esos años y lo que ahora, aplicado a la literatura, me permite vivir”.

Javier Reverte publicará su próxima novela “Confines” la próxima primavera, donde recrea sus viajes al Círculo Polar Ártico y al Antártico. Respecto al futuro, viajará a Sicilia para desarrollar un proyecto que lleva a cabo en colaboración con Casa Mediterráneo.