El Grupo de Periodistas Pi i Margall espera que el caso Gregorio Morán no sea un mal precedente en La Vanguardia

 “Teniendo en cuenta que Morán es un colaborador habitual de ese medio desde hace muchos años, esta no publicación se puede considerar una merma en la libertad de expresión dentro del mundo del periodismo”, dice en un comunicado

 

El Grupo de Periodistas Pi i Margall ha emitido un comunicado sobre este asunto que dice lo siguiente: “Las empresas periodísticas tienen todo el derecho, en defensa de su línea editorial, a decidir qué contenidos se difunden o no en sus medios de comunicación. En el caso de la columna no publicada el pasado sábado a Gregorio Morán (‘Los medios del Movimiento Nacional’) en La Vanguardia el director es libre de decidir su inclusión o no en las páginas de este diario.

Ahora bien, teniendo en cuenta que Morán es un colaborador habitual de ese medio desde hace muchos años, esta no publicación se puede considerar una merma en la libertad de expresión dentro del mundo del periodismo. Máxime cuando el contenido de este artículo no difería en demasía, ni en cuanto al tono empleado ni a la temática, a muchos otros que sí se han publicado a ese mismo autor en el pasado en La Vanguardia.

Además, se añade el hecho de que diversos colaboradores de ideología secesionista de La Vanguardia han criticado reiteradamente a Morán por ser crítico con el nacionalismo y han pedido su exclusión de las páginas de este medio. La última ocasión fue hace unas semanas, aprovechando una polémica literaria sobre la obra del escritor Joan SalesPilar Rahola, Francesc Marc Álvaro o Màrius Serra, columnistas que han protagonizado en el pasado reciente polémicas de igual o mayor fuste, no han sido objeto de campañas de acoso tan descaradas por otros columnistas del medio para pedir su cese como colaboradores.

Sin tener constancia absoluta de si este hostigamiento ha podido pesar en la dirección del diario para decidir la no publicación de un artículo (‘Los medios del Movimiento Nacional’) crítico con el nacionalismo y con los medios de comunicación que se han convertido en meras herramientas propagandísticas del secesionismo gubernamental, el Grupo de Periodistas Pi i Margall lamenta los siguientes aspectos:

1-La merma en la libertad de expresión sufrida por un columnista tan prestigioso y con una larga trayectoria en defensa del periodismo libre y sin ataduras con el poder como Gregorio Morán.

2-Que nos tememos que el motivo de esta decisión de La Vanguardia ha sido que Morán acusara, de manera clara, a ciertos medios de comunicación de estar al servicio de la Generalitat. Una vez más el “perro no come a perro” se ha puesto por encima de la libertad de expresión.

3-Respetando la libertad de La Vanguardia de decidir qué contenidos o no publica, nos gustaría ver desmentido nuestro temor de que la opinión de los columnistas secesionistas del medio, constituidos como ‘lobby’ de presión, se pueda cobrar nuevas víctimas en el futuro, o simplemente pueda coartar la libertad de expresión de aquellos columnistas críticos con el secesionismo.